Alegría matinal
Cada mañana, el metro de Barcelona exhibe impúdicamente el desánimo, la indiferencia y el mal humor de bultos que no se miran a los ojos por miedo a encontrar reflejada su mirada triste. Esta ciudad fashion está habitada por almas ahogadas en hipotecas y créditos para pagar las vacaciones.
Nuestro alcalde, que no sabe ni por casualidad lo que es apretujarse con próximos lejanos cada mañana a horas tempranas, continúa con su afán de echarnos de la ciudad en la que nacimos. En Barcelona eres lo que pagas por tu piso de compra o alquiler. Lástima que en una metrópolis tan moderna, cosmopolita y superguay los sueldos sean patéticos, abunden los contratos precarios, y la vivienda digna sencillamente no exista.
Nuestro alcalde, que no sabe ni por casualidad lo que es apretujarse con próximos lejanos cada mañana a horas tempranas, continúa con su afán de echarnos de la ciudad en la que nacimos. En Barcelona eres lo que pagas por tu piso de compra o alquiler. Lástima que en una metrópolis tan moderna, cosmopolita y superguay los sueldos sean patéticos, abunden los contratos precarios, y la vivienda digna sencillamente no exista.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home